La decisión de la FCC, anunciada el jueves, aborda la petición de Paramount para superar el límite típico del 25% de propiedad extranjera para las emisoras estadounidenses. Paramount, que opera 28 estaciones de televisión, necesitaba esta dispensa especial debido al apoyo sustancial de fondos soberanos de Arabia Saudita, Qatar y Abu Dhabi para su adquisición de WBD.

Crucialmente, la aprobación de la FCC depende de la condición de que estos inversores extranjeros posean acciones sin derecho a voto. La comisión declaró que estaba "persuadida por el argumento de Paramount de que los Inversores Extranjeros, por lo tanto, no podrán ejercer ninguna influencia, y mucho menos control, sobre las decisiones que involucren a los Licenciatarios". Paramount aclaró además que la familia Ellison y RedBird Capital Partners retendrían el 100% de las acciones con derecho a voto en la empresa combinada.

Para Paramount, esta afluencia de capital es vital para su competitividad futura. Un portavoz de la empresa enfatizó la necesidad de escala en el panorama mediático actual, declarando: "Un Paramount-WBD combinado tendrá la escala y los recursos necesarios para competir... y ofrecer contenido premium a audiencias de todo el mundo".

Sin embargo, la decisión no ha estado exenta de críticas. El grupo de defensa de los medios Free Press se opuso firmemente a la medida, planteando preocupaciones sobre la posible influencia extranjera en los medios de comunicación nacionales. Varios senadores demócratas, incluida la senadora Maria Cantwell, también expresaron sus objeciones. Cantwell destacó un posible conflicto con la ley existente, afirmando: "El texto claro de la Ley de Comunicaciones prohíbe la propiedad por parte de un 'gobierno extranjero o representante' sin tener en cuenta los derechos de voto".

La comisionada de la FCC, Anna Gomez, demócrata, se hizo eco de estos sentimientos en las redes sociales, expresando preocupación por las implicaciones más amplias de una inversión tan grande. "Una inversión tan grande en una de las mayores empresas de medios de Estados Unidos no solo compra capital, sino que asegura influencia sobre lo que se dice y se hace", escribió Gomez.

Si bien la aprobación actual es para el 49.5% de capital sin derecho a voto, Paramount había solicitado inicialmente permiso hasta el 100% para permitir futuras necesidades de inversión. La FCC concedió esta solicitud más amplia, pero reiteró que cualquier adquisición extranjera de acciones con derecho a voto requeriría una aprobación adicional y separada.

A pesar de esta luz verde regulatoria, la fusión Paramount-WBD en sí misma sigue en suspenso. Una demanda antimonopolio presentada por California y otros 11 estados en julio está actualmente pendiente, con un juicio programado para marzo del próximo año. El resultado de esa batalla legal determinará en última instancia si esta estructura de propiedad recién aprobada llegará a buen término.