May El-Toukhy, cuya película Woman Unknown se alzó con el prestigioso León de Oro, reveló que no le sorprendió que su victoria fuera considerada un 'shock' por algunos expertos. Hablando en la conferencia de prensa de los ganadores, la directora danesa reflexionó sobre la experiencia generalizada de las mujeres en la industria. “No me sorprende que algunas personas digan: ‘Oh, ¿lo consiguió ella?’ Porque eso es parte de la vida cotidiana como mujer en esta industria”, afirmó.
El-Toukhy añadió que está acostumbrada a ser subestimada, recordando cómo su película siempre ocupó los últimos puestos en las listas de predicciones de Venecia antes de que se confirmara la programación oficial. Destacó un problema sistémico en el que las directoras a menudo sienten que compiten entre sí en lugar de con sus compañeros masculinos. “Cuando miro esas listas, éramos cuatro mujeres, y sentía que tenía que competir con esas cuatro mujeres y no con mis compañeros masculinos, y eso es un problema sistémico”, explicó, instando a periodistas, medios de comunicación y colegas masculinos a trabajar activamente para crear un ambiente más inclusivo.
La presidenta del jurado de Venecia, Maggie Gyllenhaal, desestimó firmemente las sugerencias de que la decisión del jurado de premiar una de las dos únicas películas en competición dirigidas por una mujer tuviera motivaciones políticas. En cambio, elogió Woman Unknown, un drama que explora la vergüenza sexual y la paranoia política en la Dinamarca de posguerra, como “una película brillantemente hecha que se sintió como un rayo láser”. La película también le valió a la actriz danesa Mathilde Arcel el premio a la Mejor Actriz por su convincente interpretación de una mujer que intenta desesperadamente ocultar su pasado.
En otro lugar de la conferencia, los cineastas detrás de NAZA, la ganadora del Premio Especial del Jurado que se centra en las acciones de las FDI en Gaza, expresaron su esperanza de que la poderosa película llegue a las audiencias israelíes. El director Yuval Abraham enfatizó la importancia de que los israelíes reconozcan las acciones de su gobierno y defendió el riguroso reportaje de la película contra las críticas de las FDI.
El actor italiano Riccardo Scamarcio, quien ganó el premio Orizzonti al Mejor Actor por The House of the Monkey, se tomó un momento para recordar al venerado productor británico Jeremy Thomas, quien había fallecido días antes. Un visiblemente emocionado Scamarcio rindió homenaje a Thomas, llamándolo “un pirata”, un “hombre libre” y “un gran hombre del cine” que defendió la libertad artística y protegió a los directores. “Cuando escuché la noticia esta mañana, me alegré de venir a Venecia a recibir mi premio, pero lloré por Jeremy”, compartió.
La actriz iraní Laleh Marzban también recibió el premio Orizzonti a la Mejor Actriz por su actuación en Falling House. Cuando se le preguntó sobre la posible recepción de la película en su país de origen, dado su desafío a los sistemas patriarcales, Marzban habló de dar pequeños pasos incrementales hacia el cambio. “Si hacemos nuestra pequeña contribución, tal vez alcancemos nuestro objetivo”, comentó, expresando la esperanza de que su trabajo inspire a otros a contribuir a un objetivo común.
