El director Paolo Strippoli, conocido por obras como The Holy Boy y A Classic Horror Story, ofreció una experiencia campy pero emocionante con The Spiral. La narrativa se centra en Anna, interpretada por Jasmine Trinca (Saint Laurent, The Caiman), una madre controladora que hace un pacto con el diablo para salvar a su hija, Alice (Romana Maggiora Vergano), tras un horrible accidente. Este acuerdo, sin embargo, desata un torrente de eventos macabros que amenazan con desmantelar a su familia, incluido su rico esposo empresario Walter (Adriano Giannini) y su hijo Tobia (Andrea Genovese). Valeria Bruni Tedeschi ofrece una actuación particularmente memorable como la encarnación del mal, con gabardina y fumando en cadena.

Si bien la película de género, con giros argumentales y estilo Grand Guignol, que presume de numerosas actuaciones exageradas, podría considerarse una outsider para el codiciado León de Oro, su atractivo para el público de Venecia fue innegable. El director y el elenco alentaron activamente los aplausos sostenidos, superando la ovación los nueve minutos. En un festival a menudo caracterizado por su oferta seria, The Spiral emergió como un cambio de ritmo refrescante y bienvenido.

La película ahora se dirige al Festival Internacional de Cine de Toronto, donde se proyectará en la popular sección Midnight Madness. Las ventas internacionales están siendo gestionadas por Le Pacte, con esperanzas de fuertes perspectivas, incluidos posibles derechos de remake dada su premisa de alto concepto. El público italiano podrá verla en cines a partir del 8 de octubre, distribuida por 01 Distribution. Queda por ver si su energía contagiosa convencerá al jurado de Venecia, encabezado por la directora de The Bride! Maggie Gyllenhaal.